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Escuela primaria en tigre

La alegría de aprender, la aventura de ser

 

  • Este es el lema que El Portal del Norte eligió para representar su misión, para expresar brevemente sus valores.

    ¿Por qué aprender es una alegría? Porque lo que queremos, como personas, es crecer, ser más, poder más, y aprender es lo que hace posible esto. Aprender hace que nuestro potencial se despliegue y realice.

    Sentimos felicidad cuando entendemos algo que no entendíamos, cuando podemos algo que antes no podíamos, cuando una buena clase nos abre una parte de la realidad que antes no conocíamos y hace que nuestro mundo sea más amplio, más grande y vemos entonces más posibilidades.

    Aprender sin alegría quiere decir que ese crecimiento disfrutable no está sucediendo. Tal vez porque se nos ofrecen cosas que nos parecen inútiles, inaplicables, porque no está bien planteada la relación que existe entre esos aprendizajes y las vidas de los alumnos, o porque hay que tener un poco de paciencia. ¿Habrá que enseñar a tener paciencia, antes que nada? Si nos cuesta tanto aprenderlo a nosotros, ¿podremos enseñarlo a nuestros hijos?

    La curiosidad es la guía. La curiosidad es la excitación en el nivel del conocimiento. Hay que excitar al colegio, abrir las vías para que las ganas de vivir que todos sentimos encuentren espacio en las aulas y en los patios y parques que tenemos. “Ganas de vivir” es un concepto clave, base, ladrillo fundamental de todo edificio dedicado a la formación.

    Un colegio es un edificio que contiene una explosión, la explosión de crecimiento y potencia que está en la vida nueva de los chicos y de las chicas que son nuestros hijos. Son vidas creciendo a la velocidad de la luz, y pasan al lado nuestro, que intentamos controlar lo incontrolable. Hagamos nuestro aporte, el mejor del que seamos capaces.

    Aprender es alegría cuando tiene que ver con el crecimiento de la fuerza y del poder personal. Cuando aumenta el poder de fuego, de logro, el alcance de nuestro deseo puesto en el mundo.

     La segunda parte del lema es la idea de la aventura de ser, la idea de que ser es una aventura. En general partimos un poco automáticamente de la idea de que vivir es un problema, y de que nuestro deber es encontrarle una solución a todo. Solución a nuestras vidas, a lo que pasa, al país, a una serie interminable de problemas que detallamos a veces con realismo, a veces con miedo. Pero la realidad no está bien representada en esas descripciones. No porque esos problemas  no sean reales, algunos incluso urgentes, sino porque la vida es antes que esas dificultades un ámbito de riqueza infinita, una experiencia en la que nos enfrentamos con una maravilla que nos asusta porque nos pone frente a una gran exigencia.

    Hay una frase de Rilke, el poeta alemán, que explica lo que se quiere decir.  Dice: “Si su vida cotidiana le parece pobre, no la culpe. Cúlpese Ud. mismo de no ser lo suficientemente poeta para captar sus riquezas”.

    La frase podría llamarse “responsabilidad”, o “hacete cargo”. Y sí, es una visión de la responsabilidad bien distinta de la responsabilidad ligada al sacrificio, al dolor y la renuncia que era propia de tiempos pasados. La nuestra es una responsabilidad desafiante. Sí, es cierto que hay circunstancias extremadamente difíciles en donde esta frase no tendría lugar. Pero la idea se nos aplica de manera general. ¿Vivís descontento, insatisfecho? Tiene más que ver con lo que hacés que con lo que te ofrece la vida, que siempre te ofrece mucho, tal vez más de lo que uno puede tomar.

    Que la vida sea una aventura y no un problema, quiere decir que siempre están pasando cosas, que muchas de esas cosas son raras e inesperadas pero valiosas e interesantes, que nosotros somos protagonistas de esa aventura, que llevamos las riendas. No dominamos todo, lógicamente, pero podemos mucho. Quiere decir también que hay coprotagonistas, personas que son para nosotros esenciales, porque han recorrido partes de esa aventura junto a nosotros y nos han hecho sentir cosas nuevas y crecer. Personas que queremos a nuestro lado.

    La  descripción de la vida como aventura tiene que ver con lograr captar el aspecto excitante, entusiasta, vital, del hecho de ser una persona, y con poder dejar atrás esa visión melancólica y empobrecedora, que nos salva de hacerle frente a las dificultades pero al mismo tiempo nos encadena a ellas permanentemente. Por eso: alegría de aprender, y aventura de vivir.

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